los 11 tóxicos del hogar más comunes para nuestros gatos

Nuestro hogar se encuentra minado de sustancias de uso cotidiano que pueden llegar a resultar muy tóxicas para nuestros gatos. Algunas de estas sustancias son muy evidentes, como el veneno para ratas, y otras no tanto, como por ejemplo el chocolate, las pasas de uva o la palta. Algunas sustancias pueden resultar inocuas para algunos animales, y tóxicas para otros. Un ejemplo es la aspirina, inocua en las dosis adecuadas para nosotros, y extremadamente tóxica para nuestros gatos, aún en mínimas dosis. Es muy importante también que al adoptar un animal sepamos muy bien que alimentos y que plantas pueden llegar a resultar tóxicas para él.

Cuando adoptan un gatito que está bajo mi cuidado y responsabilidad, suelo llevarlo a su nuevo hogar para asegurarme de que la vivienda es segura para el animal. Esto implica algunas medidas básicas como asegurarme que los balcones y ventanas de los pisos altos cuenten con la debida protección para gatos, que los cables de electricidad estén cubiertos -los gatitos son muy aficionados a morderlos- y que no existan sustancias accesibles para los gatos que puedan llegar a resultar tóxicas, como elementos de limpieza, medicamentos y algunos alimentos y plantas.

¿qué diferencia existe entre un tóxico y un veneno?

Una sustancia no es tóxica por sí misma, sino que su toxicidad depende del organismo que haya tenido contacto con dicha sustancia, y en que dosis. Por ejemplo, las pasas de uva son inocuas para nosotros, pero pueden resultar tóxicas para nuestros gatos.

 

Un veneno siempre es tóxico, ya que su función es provocar daños al organismo -incluso la muerte- como por ejemplo el veneno para ratas. Un tóxico no necesariamente se comporta como un veneno, ya que dicha sustancia puede ser tóxica para algunos organismos y no para otros, pero un veneno siempre es tóxico. Incluso, dependiendo de la dosis, la misma sustancia puede comportarse como inocua, tóxica o venenosa para el mismo organismo.

¿qué es la ASPCA?

La ASPCA -American Society for the Prevention of Cruelty to Animals- https://www.aspca.org/ elaboró una lista de 11 sustancias que pueden resultar tóxicas y venenosas para nuestros gatos, y que son de uso cotidiano en nuestros hogares:

  1. Medicamentos para humanos. Desde hace varios años, los medicamentos para humanos han sido el número uno en la lista de peligros comunes de la ASPCA. Sólo en 2009, la ASPCA gestionó 45.816 llamadas que involucran medicamentos con receta y de venta libre como analgésicos, medicamentos para el resfriado, antidepresivos y suplementos dietéticos. Con frecuencia toman los frascos de píldoras de repisas y mesas de noche o engullen medicamentos de manera accidental al caer en el suelo, por lo que es esencial mantenerlas escondidas en lugares seguros.

  2. Insecticidas. En nuestro esfuerzo para luchar contra las plagas no deseadas, a menudo sin saberlo, ponemos a nuestros amigos peludos en riesgo. En 2009, los toxicólogos de la APCC -Centro de Control de Envenenamiento Animal- enviaron 29.020 llamadas relacionadas con insecticidas. Uno de los incidentes más comunes implicó el uso indebido de los productos contralas pulgas y la manera de aplicar el tratamiento tópico en la especie equivocada. Por lo tanto, siempre es importante que hable con su veterinario antes de comenzar cualquier programa de control de pulgas y garrapatas.

  3. Alimentos para humanos. Las uvas, las pasas, los aguacates y los productos que contienen xilitol, como la goma de mascar, pueden incapacitar a nuestros amigos peludos y hubo más de 17.453 casos de envenenamiento por esta causa en el 2009, siendo el chocolate uno de los peores porque contiene grandes cantidades de metilxantinas, que si se ingiere en grandes cantidades puede causar vómitos, diarrea, jadeo, sed excesiva, micción, hiperactividad y en casos graves, alteraciones del ritmo cardiaco, temblores y convulsiones.

  4. Las plantas. Las plantas de interiores comunes fueron objeto de 7.858 llamadas al APCC en el 2009. Variedades como la Azalea, Rododendro, Palma del Sagú, Lirios, Kalanchoe y Schefflera se encuentran a menudo en los hogares y pueden ser perjudiciales para las mascotas. Los lirios son especialmente tóxicos para los gatos porque pueden causar insuficiencia renal que es potencialmente mortal incluso en pequeñas cantidades.

  5. Medicamentos Veterinarios. En ocasiones los medicamentos veterinarios destinados a animales de compañía son mal aplicados o mal dispensados por los dueños con las mejores intenciones. En 2009, la ASPCA atendió 7.680 casos relacionados con esteroides anti-inflamatorios, preventivos del parásito del corazón, desparasitantes, antibióticos, vacunas y suplementos nutricionales. Siempre consulte a su veterinario antes de darle a su mascota cualquier tipo de suplemento.

  6. Raticidas. El año pasado, la ASPCA recibió 6.639 llamadas sobre animales que habían ingerido accidentalmente veneno para ratas y ratones. Muchos cebos utilizados para atraer a los roedores contienen ingredientes inactivos que también son atractivos para las mascotas. Dependiendo del tipo de raticida, la ingestión puede causar problemas potencialmente mortales para los animales domésticos, incluyendo hemorragias, convulsiones o daño renal. Los animales que ingieren roedores envenenados también sucumben al veneno, esto incluye a su gato (s).

  7. Útiles de limpieza para el hogar. Todo el mundo sabe que los suministros de limpieza para el hogar pueden ser tóxicos para los adultos y los niños, pero pocos toman las precauciones necesarias para proteger a sus mascotas de los agentes comunes tales como blanqueadores, detergentes y desinfectantes. El año pasado, la ASPCA recibió 4.143 llamadas relacionadas con productos de limpieza. Estos productos, al ser inhalados por nuestros amigos peludos, pueden ocasionar les serias molestias gastrointestinales e irritación en el tracto respiratorio, además, los gatos que lamen sus almohadillas de las patas después de caminar sobre un suelo tratado con estos productos de limpieza son vulnerables al envenenamiento.

  8. Trozos de pintura de metales pesados. Los Metales pesados como el plomo, zinc y mercurio provocaron 3.304 casos de envenenamiento de animales domésticos en el 2009. El plomo es especialmente dañino y los animales domésticos están expuestos a él a través de muchas fuentes, incluyendo los productos de consumo, muestras de pintura, linóleo y el polvo de plomo que se produce cuando las superficies en las casas más viejas están raspadas o lijadas.

  9. Productos de jardinería. Usted puede mantener su césped verde, pero ciertos productos de fertilizantes para los jardines pueden causar problemas para los gatos y los perros al aire libre. El año pasado, la ASPCA recibió 2.329 llamadas relacionadas con la exposición a fertilizantes, lo que puede causar molestias gástricas severas y posiblemente obstrucción gastrointestinal. El Mantillo de Cacao puede ser venenoso cuando se consume grandes cantidades, generalmente provoca más problemas en perros que en gatos.

  10. Peligros Químicos. En el 2009, la ASPCA maneja aproximadamente 2.175 casos de mascotas expuestas a riesgos químicos. Las sustancias químicas que resultan nocivas pueden ser encontrados en anticongelante, diluyente de pintura, limpiadores de desagües y los productos químicos de la piscina / spa, los que constituyen un peligro enorme. Las sustancias de este grupo pueden causar malestar gastrointestinal, depresión, dificultades respiratorias y quemaduras químicas.

  11. Agua del inodoro. Mantener un pastel limpiador automático en el baño es cómodo, pero puede ser mortal si su gato lo bebe. La mejor solución es no utilizar este método de saneamiento, pero si no puede, entonces necesita entrenamiento sobre cómo mantener la tapa cerrada.
     

Gatospedia.com​

¿cómo actuar ante un envenenamiento?

Esta recomendación que describiré a continuación es básica, y puede llegar a sernos de mucha utilidad en un caso de vida o muerte de nuestro gato, pero debo aclarar que NO reemplaza los conocimientos y la prácticas adquiridas en un curso especializado. TODOS aquellos que estamos en contacto con animales, seamos Veterinarios -resulta obvio-, Auxiliares de Veterinaria, proteccionistas o voluntarios en refugios deberíamos tener conocimientos de Primeros Auxilios, RCP y Zoonosis. Existen cursos muy buenos que dictan capacitaciones en estas áreas. 

Muchos envenenamientos ocurren por la curiosidad que tiene el gato ante determinadas sustancias o animales venenosos, negligencia nuestra y por maldad de algunos individuos capaces de envenenar al animal. Reconocer un envenenamiento no es fácil, más aún si la sustancia es de acción lenta, o los síntomas pueden confundirse con otras causas.

Si algunos síntomas, como: Letargo, babeo excesivo, vómitos, dificultad respiratoria, parálisis, temblores o convulsiones, le sumamos una posible evidencia cerca del gato, como una planta mordida, un blíster abierto de medicamentos, un envase de limpieza volcado, etc. podríamos estar frente a un envenenamiento que requiere de una acción rápida.

 

Primeros Auxilios

Identificar la causa que pudo haber provocado los síntomas de envenenamiento, como un envase roto cerca del animal, restos de una planta o de un alimento tóxico para nuestros gatos, blíster de medicamentos abiertos, etc.

Tener la causa del posible envenenamiento a mano, mientras llamamos a nuestro veterinario de confianza para que nos guíe como actuar según el tipo de tóxico, o mejor aún al Centro Nacional de Intoxicaciones: Tel.: 0800-333-0160.

Si la sustancia fue ingerida dentro de las 2 horas, y nuestro veterinario, el Centro Nacional de Intoxicaciones, o el envase del producto recomienda inducir al vómito, lo podemos hacer con una dilución de agua oxigenada al 3% en agua. Sería algo como una tapita de gaseosa de agua oxigenada en un vaso de agua. Con una cucharada sopera de esta dilución -introducida por la boca con una jeringa, sin aguja- bastaría para provocar el vómito.

 

NO EN TODOS LOS CASOS ES RECOMENDABLE INDUCIR AL VÓMITO, Y SI EL ANIMAL ESTÁ INCONCIENTE NO SE DEBE HACER NADA MÁS QUE LLEVARLO URGENTEMENTE A UNA CLÍNICA VETERINARIA. Muchas sustancias, como derivados del petróleo, pueden quemar el esófago al ser vomitadas. Además, muchos venenos y tóxicos poseen antídotos y procedimientos que se encuentran fuera de nuestro alcance. Es recomendable también llevar la evidencia, o bien el vómito del animal en un frasco.