Las 8 necesidades básicas del gato: 3. el descanso

Las necesidades básicas de nuestros gatos domésticos no se diferencian mucho de las necesidades que tienen los gatos en estado salvaje, salvo por una cosa: nosotros y las normas impuestas en nuestros hogares, muchas veces incompatibles con las necesidades del gato.

 

Podemos identificar 8 necesidades básicas en un gato sano, y muchos problemas de adaptación y de conducta se deben a la imposibilidad de satisfacer correctamente dichas necesidades. Esta insatisfacción los puede llevar a un estado de ansiedad patológica que repercute directamente en su conducta, y muchas veces también en su salud. La mayoría de los problemas de comportamiento en nuestros gatos, descartando problemas físicos de fondo, son causados por nosotros y nuestra falta de conocimiento de estas necesidades.

Las 8 necesidades básicas de un gato son:

Todos los que tenemos gatos sabemos que duermen mucho, sin preocuparles demasiado en dónde ni cómo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Un gato adulto, dependiendo de las condiciones de temperatura ambiente, actividad, compañía de otros gatos y edad puede llegar a dormir aproximadamente unas 16 horas diarias, lo que es bastante. El descanso en el gato es fundamental para reponer sus energías, las cuales en estado salvaje desgastan considerablemente luego de una jornada de patrullaje y caza.

 

Siestas y sueños profundos

 

Podemos diferenciar dos tipos de descanso: Las pequeñas siestas que el gato toma durante todo el día, las cuales son de corta duración y en las cuales el gato siempre se encuentra alerta de lo que sucede a su alrededor. Y el descanso profundo, en el cual el gato duerme profundamente e incluso sueña.

El 70% de sus horas de descanso son pequeñas siestas de pocos minutos, en donde el gato está siempre alerta y puede reaccionar rápidamente ante cualquier estímulo. En general estas siestas el gato las toma recostado, en posición de esfinge o incluso sentado. El ritmo cardíaco y la temperatura corporal del gato, normalmente en 38-39ºC baja ligeramente, y es por eso que los gatos prefieren tomar sus siestas cerca de lugares cálidos, como radiadores o bajo los rayos del sol ya sea en el exterior o al lado de una ventana.

En la fase profunda del sueño, denominada fase REM, el gato duerme profundamente, incluso sueña, pudiendo presentar en algunos casos movimientos involuntarios de sus patas, ojos, e incluso efectuar algún ruidito. Es muy importante no molestarlo ni hacer ruidos fuertes que lo puedan alterar. Es muy importante que el gato pueda dormir tranquilamente para reponer sus energías.

Los gatos salvajes suelen elegir lugares protegidos y preferentemente altos para dormir. Este comportamiento es normal ya que de ese modo limita las posibilidades de que los depredadores naturales que no pueden trepar lleguen a sorprenderlo dormido. Incluso, al cambiar de madriguera continuamente -no duermen dos veces en el mismo sitio- se aseguran no dejar rastros de olor que puedan delatarlos.

 

Este comportamiento podemos observarlo también en nuestros gatos domésticos. Si bien muchos de nuestros gatos se han acostumbrado a dormir en los mismos sitios de la casa, no es raro verlos dormir en diferentes sitios según el día, o cambiando de lugar varias veces, prefiriendo dormir siempre en lugares más altos que en el suelo, o dentro de cajas y placares. Al despertarse el gato bosteza y estira toda su musculatura. Primero sus patas delanteras, luego sus patas traseras y finalmente encorva todo su lomo, y ya está listo para sus correrías.