la caña para gatos

La actividad más importante en la vida de un gato es cazar. Nacieron y fueron diseñados evolutivamente para dicha actividad. Se ha demostrado que los gatos cazan por diversión aunque no se encuentren hambrientos y su instinto cazador es tan fuerte -no solo en los gatos salvajes, sino también en nuestros gatos domésticos- que dicha actividad no puede faltar nunca en su rutina diaria.

 

Como nuestros gatos domésticos no tienen a su disposición animales para cazar, entonces deberemos simular dicha actividad mediante el juego.

La definición de juego en adiestramiento animal y en etología es: Toda actividad necesaria y motivadora, que proporciona bienestar físico y mental, cuya finalidad es satisfacer conductas innatas disociándolas de su fin bológico.

Los beneficios del juego predatorio son básicamente tres:

Físico

Mediante el juego diario nuestros gatos mantienen en forma sus sitemas musculares, esqueléticos y cardiorespiratorios. Los gatos sedentarios subirán de peso, en especial si se trata de gatos castrados cuyo metabolismo disminuye con dicha intervención. El sobrepeso en los gatos tiene las mismas consecuencias nefastas para su salud que en los seres humanos.

Mental

Los gatos activos son gatos sanos mentalmente. El ejercicio y el juego los mantiene alerta y desestresados. Muchas conductas indeseadas, con la ansiedad y la falta de estímulos como causales directos, disminuyen y hasta desaparecen con la actividad lúdica diaria.

Social

Incorporar un nuevo gato al hogar implica un gran estrés para el nuevo gato y también para los demás gatos. Una de las maneras de introducirlo y lograr aceptación es mediante el juego predatorio. Al desarrollar esta actividad junto a otros gatos, tanto el nuevo como los demás terminan relacionando sus presencias con algo positivo. La socialización mediante este tipo de actividades no solo sirve para afianzar la relación entre los gatos del hogar, sino también con nosotros.

la caña para gatos

La caña para gatos es sin dudas el juguete más simple, económico y eficiente para jugar con nuestros gatos simulando su actividad preferida. Existen infinidad de modelos, desde los más simples y económicos hasta los más sofisticados. Todos hemos visto en que consiste una caña para gatos: Básicamente en un palo de metal, plástico o madera; con un elástico o hilo de mediana longitud, y un ratoncito u otro objeto de yute o de plumas en su extremo, es decir, la presa.

 

El tipo de caña, material y sofisticación de la misma es irrelevante, eso al gato no le interesa. Lo que es importante es cómo la manejemos durante el desarrollo del juego. Para lograr una correcta simulación, la idea es mover la presa para que el gato la persiga. La presa debe estar viva. El hecho de que la presa cuelgue del hilo sirve para que el gato no la relacione directamente con nuestros movimientos. Cuanto más parecido a una presa viva siulemos el movimiento, más eficiente será el juego.

 

 

 

 

 

 

 

 

el arte de cazar

Conociendo como desarrollan nuestros gatos su actividad predatoria, podemos aprender a imitar el movimiento de una presa con la caña, haciéndo más efectivo y más divertido, para nosotros y para nuestros gatos, el juego predatorio.

Jugar unos 15 a 20 minutos diarios con nuestros gatos manteniendo siempre la misma rutina horaria será más que suficiente. Lo ideal es a la tarde-noche, momento en que nuestros gatos están más activos y receptivos a este tipo de actividades.

el acecho

El acecho de la presa es tan importante y divertido para el gato como la misma persecución. Si observamos a nuestros gatos veremos que antes de abalanzarse sobre la presa la acecha previamente. Este acecho puede ser pasivo (esperar a que la presa pase por su lado mientras el gato se mantiene escondido) o activo (acercarse sigilosamente a una presa distraída) ¿Cuántas veces hemos pasado por al lado de nuestra cama y una patita intentó atrapar nuestros tobillos desde abajo? 

Podemos dejar quieta la presa en distintos lugares de difícil acceso para nuestro gato, como arriba de un estante, de la heladera, o debajo de un mueble, para que la aceche desde distintas posiciones. Podremos observar como nuestro gato espera pacientemente, y luego comienza sigilosamente a acercarse, y reacciona ante cualquier mínimo movimiento que hagamos ella.

la persecución

Podríamos dividir las presas en tres tipos diferentes: Las presas aéreas, como las aves y los insectos voladores. Las presas terrestres, como los roedores, ranas, serpientes e insectos terrestres. Y las presas acuáticas, como los peces. Si bien un gato es capaz de atrapar cualquiera de estas presas muchos gatos se especializan en una sola según sus inclinaciones innatas y lo que haya aprendido de cachorro observando a su madre y hermanos de camada. Por ejemplo, a mi gata Lyanna le encanta atrapar objetos en vuelo, mientras que a mi gata Munay le encanta perseguir objetos terrestres. 

Tratemos de identificar que tipo de presas prefieren nuestros gatos, y luego imitar los movimientos y escondites que dichas presas tienen en la naturaleza. De nada sirve hacer volar la presa directamente frente al rostro de nuestro gato, o dejarla estética frente a él, ya que enseguida perderá interés. Después de todo ¿Qué presa se acerca al cazador para pasearse o quedarse inmovil frente a su rostro? Una presa enferma o muerta no tiene interés para un cazador tan hábil.

ATURDIR A la presa

Cuando el gato salvaje atrapa a su presa la muerde, la golpea con sus patas traseras y la zarandea de un lado al otro. Esto podría parecer cruel ante nuestros ojos pero es un comportamiento perfectamente adaptado a la vida salvaje. Una presa como una serpiente o un roedor puede defenderse a diente y colmillo. La mordedura de una serpiente puede ser mortal, y la de un roedor puede infectarse y terminar matando al gato. El instinto de aturdir a la presa una vez atrapada le sirve al gato para poder luego hincarle los colmillos tranquilamente sin riesgos de que esta se defienda.

Es importante dejar que nuestro gato atrape su presa y realice este tipo de acción. Debemos dejarle el juego algo difícil, pero no imposible. Es importante para su confianza como cazador. Una vez atrapada la presa no debemos quitársela para seguir jugando, sino esperar a que sea él quien la suelte.

 

Los juegos de este tipo, pero con luces como los punteros láser no son recomendables, ya que al no poder atrapar su presa el gato termina frustrado. Con este tipo de luces estaría faltando la acción más importante de todas que es el atrapar a su presa.

 

Hay un comportamiento de juego muy interesante que sigue incluso después de matar a la presa. A continuación podrán ver tres videos cortos de gatos jugando con sus presas:

El video original es de National Geographic Wild, y lo edité con ©Adobe Premiere Pro.

La muerte de la presa

Las mandíbulas del gato poseen poderosos y afilados caninos capaces de atravesar el cuerpo de cualquier presa hasta llegar a sus órganos vitales. Los grandes felinos, al igual que nuestros gatos tienen el instinto de morder su columna vertebral con el fin de atravesar su médula espinal y paralizarlas instantáneamente (Salvo el Jaguar, capaz de destrozar el cráneo directamente con sus poderosas mandíbulas).

 

Muchos gatos, una vez muerta su presa, inician un baile alrededor de la misma para festejar su caza y de ese modo liberar toda la tensión de la cacería.

Después de unas buenas atrapadas, podemos premiarlo con alguna golosina para gatos como recompensa a su esfuerzo.