¿Es bueno que mi gato salga a la calle?

Si bien existen muchísimas personas que dejan que sus gatos vaguen libremente por las calles, esta es una práctica para nada recomendable si lo que queremos es cuidar su salud e integridad física. La tenencia responsable de nuestros gatos incluye protecciones en terrazas y balcones para evitar caídas, pero también para que el gato no pueda salir a vagar libremente fuera de su casa, en especial si nuestro hogar se encuentra ubicado en lugares peligrosos para ellos. Tenemos que entender que recuperar la salud física y psíquica de un gato rescatado de la calle lleva mucho esfuerzo, tiempo y dinero para que a pocos días de ser adoptado el gato vuelva a escaparse por no cumplir estos requisitos.

 

Los gatos ferales -callejeros- que se criaron dentro de las colonias urbanas, y nunca tuvieron contacto con seres humanos, podrían nunca llegar a adaptarse a vivir en el interior de un hogar. NO DEBEMOS OBLIGARLOS A VIVIR DENTRO DE UNA CASA pensando que es lo mejor para ellos ya que terminarían sufriendo mucho. Lo mejor en estos casos es rescatarlos, revisarlos, esterilizarlos, desparasitarlos, vacunarlos y soltarlos nuevamente en sus colonias. Podemos cuidarlos y alimentarlos en el lugar donde lo soltamos. Incluso podemos construirles espacios en los que puedan protegerse de las inclemencias del tiempo. Existen numerosas agrupaciones que se encargan de rescatar y cuidar de esta forma a las numerosas colonias de gatos que subsisten en nuestras calles y cuyos miembros ya no pueden ser dados en adopción debido a su feralidad.

Existen infinidad de peligros para nuestros gatos domésticos en las calles, y como tendemos a pensar erróneamente que las necesidades de un gato son las mismas que las nuestras, solemos creer que el gato que puede salir a la calle es más feliz que el que pasa su vida en el interior de una casa. Esto no necesariamente es así.

 

Algunos peligros callejeros potenciales para nuestros gatos domésticos son:

VEHÍCULOS

Nuestros gatos podrían ser atropellados por vehículos, algo muy común de ver en nuestras calles, autopistas y rutas. Además, como los gatos suelen buscar lugares cálidos para guarecerse los días de mucho frío, no es de extrañar encontrarlos durmiendo debajo de los automóviles, entre sus ruedas y cerca de sus motores calientes. De no darnos cuenta y poner en marcha el vehículo, el animal podría llegar a sufrir serias heridas.

Durante el invierno tengo la costumbre de hacer algo de ruido antes de arrancar el motor de mi auto. Este simple acto espantará a cualquier gato escondido allí evitando un posible accidente.

PERROS

Los perros agresivos no dudarán en perseguir, atrapar y matar a nuestros gatos, ya se trate de perros ferales o de perros con dueño. Algunos dueños son tan irresponsables que no les interesa lo que su perro hace, alentándolo incluso a este tipo de prácticas. Además, si nuestros gatos domésticos han sido criados junto con perros podrían haber perdido el temor natural que tienen hacia ellos, lo que los haría más confiados, y por ende, más peligroso cualquier encuentro.

Es muy importante recalcar que el ataque de un perro a otro animal, o a una persona, debe ser denunciado inmediatamente a Zoonosis. Esto es obligatorio y sirve para determinar si el perro podría llegar a tener Rabia, lo que constituye un serio riesgo de salud pública. La Rabia, enfermedad áltamente mortal, puede contagiarse del animal al ser humano antes de que aparezcan los primeros síntomas de la enfermedad en el animal rabioso.

ENFERMEDADES

La Inmunodeficiencia felina (VIF), la Leucemia felina (VILEF), La Panleucopenia felina, y la Peritonitis infecciosa felina (PIF), son cuatro de las enfermedades más comunes de encontrar en las colonias de gatos callejeros. Estas enfermedades son muy contagiosas y de muy mal pronóstico, la mayoría de ellas mortales. Las cuatro son causadas por virus, y la vacunación contra estas enfermedades no es 100% efectiva en todos los casos. De hecho, no existe vacuna para la inmunodeficiencia felina aún. A estas tres enfermedades tenemos que sumarle la más peligrosa y letal de todas: La Rabia. Esta es una enfermedad transmitida por las mordeduras de mamíferos infectados con el virus rábico, y no solo es letal en el 100% de los casos, sino que constituye una zoonosis, es decir, una enfermedad transmisible al ser humano. Existen muchas otras enfermedades que pueden contagiarse nuestros gatos en la calle, incluyendo una gran cantidad de parásitos externos como pulgas, garrapatas y ácaros, e internos como gusanos y protozoos, algunos de ellos transmisibles también al ser humano.

Todos nuestros gatos, salgan o no a la calle, deben tener todas sus vacunas y su plan de desparasitación al día, el cual será recomendado por nuestro veterinario de confianza. 

ACCIDENTES

Nadie que haya convivido con gatos dudará que poseen una increíble destreza y agilidad. Si bien los gatos son extremadamente hábiles no están exentos de tener accidentes graves, como caídas desde lugares altos, intoxicaciones, quemaduras, ahogos por inmersión y electrocuciones.

La estadística dice que la mayoría de las consultas veterinarias sobre traumatismos en felinos se deben a caídas desde lugares altos. Recordemos que los gatos no tienen siete vidas como dice el dicho. Por favor, si queremos a nuestros gatos, cuidemos entonces la única que tiene.

ENVENENAMIENTOS

Existen infinidad de tóxicos y venenos que pueden llegar a matar a nuestros gatos. Uno de los más comunes es el líquido refrigerante para vehículos que los gatos pueden llegar a beber del suelo. Existen individuos capaces de colocar venenos intencionalmente, como la estricnina, que es un veneno extremadamente mortal incluso en pequeñas dosis. Los raticidas son otro problema, ya que estos suelen actuar en el roedor de manera retardada y una vez ingeridos por el roedor pueden llegar a tardar algunos días en hacer efecto. Si nuestro gato cazara un roedor previamente envenenado con un raticida podría envenenarse también. La mayoría de las plantas de interior y de jardín pueden ser tóxicas para nuestros gatos. La necesidad de un gato de ingerir hierba para purgarse puede llevarlo a consumir estas plantas tóxicas, con las lamentables consecuencias. También son un peligro las mordeduras de serpientes y las picaduras de ciertos insectos y arácnidos, algunos de ellos mortales en ciertas zonas.

La picadura de una abeja puede no ser mortal, pero si nuestro gato resulta ser alérgico a ella puede llegar a desencadenar un shock anafiláctico el cual puede desencadenar una reacción muy grave si no es tratado como una urgencia.

VANDALISMOS

Como proteccionista he visto todo tipo de maldades dirigidas hacia los gatos. Incluso personas que se dedican a capturar gatos para luego venderlos a laboratorios, o sacrificarlos en rituales durante ciertas fechas.

Una norma que tenemos todos los proteccionistas es evitar entregar en adopción a nuestros gatos negros en vísperas de ciertas fechas que podrían estar relacionadas con este tipo de rituales.

VECINOS

Si dejamos salir a nuestros gatos puede que estos elijan hacer sus necesidades en el jardín de nuestro vecino, afilar sus uñas en su auto, o marcar la puerta de su casa con orina, entre muchas otras cosas más que para el gato son normales pero no para nuestro vecino. Este tipo de actos debemos evitarlos a toda costa. Si bien a nuestro gato podemos perdonarle cualquier cosa en nuestro hogar nuestro vecino no tiene por qué tener semejante consideración.

Recordemos que la tenencia responsable de un animal implica el cuidado del mismo en todas sus formas, pero también la absoluta responsabilidad que tenemos nosotros de todos sus actos.

OTROS GATOS

Los machos enteros sin castrar, además de marcar con su orina distintas zonas de su territorio, lucharán por una hembra o por alimento con otro macho hasta lastimarse seriamente, o incluso matarse. Si nuestro gato no está castrado, y además suele vagar en el exterior, corremos serios riesgos de que regrese con heridas graves, o con el contagio de enfermedades infecciosas producto de estas luchas. Incluso, podría no regresar nunca. Las hembras enteras que salen al exterior pueden quedar preñadas fácilmente. Esto supone hacerse cargo luego de las crías, lo que muy pocos hacen. Los refugios están repletos de animales abandonados por la superpoblación, producto de la falta de conciencia.

La cantidad de gatitos abandonados que vemos diariamente como proteccionistas es lamentable. La tenencia responsable implica castrar tanto a los machos como a las hembras. Los refugios no dan abasto, y muchos de estos gatitos terminan sufriendo en la calle y muriendo.

¿ES FELIZ UN GATO DE INTERIOR?

¡Sí, absolutamente! Un gato puede vivir en el interior de una casa toda su vida y ser completamente feliz, siempre y cuando podamos enriquecer su ambiente, simulando las condiciones de bienestar básicas para el felino. Aquí van algunos consejos:

ÁREA DE ELIMINACIÓN

Colocar mínimamente una bandeja sanitaria por gato, salvo que nuestros gatos no tengan problema en compartirla.

 

Colocar dichas bandejas separadas un par de metros del área de comida y de agua.

 

Recoger todos los días las heces de la bandeja y rellenarla con sustrato limpio.

Lavar la bandeja completamente con agua y lejía (Lavandina) por lo menos una vez a la semana.

ÁREA DE ALIMENTACIÓN

Colocar varios platos de comida separados un par de metros de los platos de agua.

 

Tanto la comida -seca- como el agua deben estar siempre a disposición de nuestros gatos. Ellos sabrán racionarlos perfectamente.

Renovar el agua de forma seguida para mantenerla fresca.

Asegurar su salud y bienestar con alimentos balanceados de calidad Premium, vacunas al día, y visitas al veterinario cuando sean necesarias.

 

No existe mejor alimento que el balanceado Premium, el cual contiene todo lo que necesita nuestro gato para su salud. De querer darle alimento natural, deberemos asesorarnos primero con un veterinario nutricionista, ya que el gato al ser un carnívoro obligado necesita balancear muy bien sus nutrientes para evitar problemas a futuro.

 

Podemos comprar las fuentes eléctricas de agua que se venden en algunos Pet Shop las cuales poseen un motor que mantiene el agua circulando constantemente estimulando al gato beber y mantenerse bien hidratado. Hay que aclarar que no todos los gatos se sienten cómodos con estas fuentes en especial si sus motores son ruidosos.

ZONAS DE ACTIVIDAD

Colocar distintas superficies donde nuestros gatos puedan trepar. Existe una gran variedad en el mercado, algunas incluso decorativas y hechas a medida.

 

Colocar preferentemente varios rascadores ubicados en distintos lugares de la casa por donde pasan nuestros gatos y en su zona de descanso. Los rascadores verticales de yute, y los de cartón corrugado y prensado, suelen ser sus preferidos.

Colocar juegos de tipo interactivo con los cuales nuestros gatos puedan entretenerse y ejercitarse tanto física como mentalmente cuando nosotros no estemos presentes para jugar con ellos.

 

La necesidad básica de un gato es cazar, y si el gato no sale a cazar nosotros debemos proporcionarle dicha actividad mediante los elementos de juego adecuados. El mejor de ellos es la caña, un elemento simple y económico que además de estimular la actividad de persecución, de acecho y de caza, afianzará la relación con nuestros gatos ya que podremos pasar un rato divertido simulando ser un ratón, o un ave, y admirando las destrezas de caza de nuestros amigos.

Colocar elementos donde pueda esconderse, como cajas de cartón o túneles.

Adoptar otro gato como compañero es sin dudas la mejor opción, ya que dos gatos se acompañarán y se ejercitarán cuando estén solos. Esto es muy estimulante para su mente, además de ser beneficioso para su físico. 

 

DESCANSO Y PRIVACIDAD

Respetar sus horarios de descanso y acicalamiento es fundamental para la convivencia. El gato necesita descansar gran parte del día, siendo una actividad muy importante para la recuperación de sus energías y el mantenimiento de su salud. El acicalamiento es otra actividad muy importante que lo mantiene limpio y fresco. Además dicha actividad renueva su propio olor el cual lo deja tranquilo.

 

Respetar su privacidad. Cuando nuestros gatos no quieren que les estemos encima, acariciándolos o jugando con ellos, debemos respetarlo.

 

Proporcionarle un ambiente protegido y seguro como redes en terrazas y balcones, ausencia de plantas que puedan ser tóxicas, o cualquier elemento que pueda resultarles peligroso.

 

Un educador felino podrá asesorarnos cuál será la mejor manera de distribuir eficientemente el terrotorio de nuestros gatos, teniendo en cuenta la personalidad de cada uno de ellos, sus requerimientos conductuales y la distribuición ambiental particular de cada hogar.

SABÍAS QUe...

El promedio de vida de un gato de interior es aproximadamente de entre 15 y 20 años, mientras que la de un gato feral no suele sobrepasar los 5 años. Si verdaderamente nos importa nuestro gato, deberíamos definitivamente evitar exponerlo a los peligros de la calle. El gato es un animal extremadamente rutinario y territorial. Y siempre que tenga todo su territorio controlado y enriquecido -sin importar si es dentro de una casa- y manteniendo sus rutinas diarias de actividad y juego sin variaciones, entonces tendremos un gato sano mentalmente, y además muy feliz.

en mi casa decidimos adecuar el territorio de los gatos a la decoración general.