el estrés en el gato

miedo, ansiedad y estrés

El miedo es causado por un estímulo externo que está presente y es identificable. Constituye un estado emocional natural que aparece en respuesta a los diversos estímulos estresantes del medio ambiente (respuesta al estrés). Un cierto grado de estrés es necesario para la supervivencia del animal ya que le sirve para adaptarse a estos estímulos. Algunos cambios en el ambiente y situaciones potencialmente peligrosas puden desencadenar estados de estrés que son necesarios y benéficos, los cuales disminuyen y se equilibran al eliminar o gestionar positivamente el estímulo estresor. Cuando el estímulo no es cláramente identificable -puede o no existir- se pone en marcha un proceso de estrés anticipatorio. Ahí se habla de ansiedad. A diferencia del miedo, donde podemos identificar el causante de dicho sentimiento, en la ansiedad no podemos determinar la causa precisa de dicho temor. La ansiedad es un sentimiento constante de miedo ante un peligro inminente que no se puede precisar, sea este verdaderamente existente, o no. Cuando el animal es incapaz de superar esta respuesta adaptativa, ya sea porque está pasando por estados de ansiedad o porque es incapaz de gestionar el miedo que lo afecta, el estrés se vuelve crónico.

Durante un proceso de estrés crónico se pone en funcionamiento toda una serie de alteraciones del sistema neurobiológico, las cuales se manifiestan físicamente. Esta sensación de miedo constante termina por causar un descontrol tanto físico como psíquico.

En resumen, el estrés es una adaptación necesaria y natural, pero si no es gestionado adecuadamente, se produce una respuesta exagerada del estado de alerta necesario para adaptarse al medio ambiente. Esta respuesta exagerada provoca un descontrol del sistema neurobiológico que repercute en síntomas tanto físicos como psíquicos.

manifestaciones físicas

Algunas manifestaciones físicas que aparecen en respuesta al estrés crónico son:

1. Taquicardia, o aumento de la frecuencia cardíaca.

2. Taquipnea, o aumento de la frecuencia respiratoria.

3. Colitis, o enfermedad inflamatoria intestinal, con presencia de heces blandas y diarreas.

4. Midriasis, o dilatación extrema de la pupila.​

5. Hiperestesias y movimientos ondulatorios debajo de la piel (Roll Skin).

6. Alopecias psicógenas, en respuesta al lamido compulsivo que aparecen en determinadas áreas del cuerpo con acceso al lamido.

7. Muchas enfermedades pueden ser consecuencia de estados crónicos de ansiedad sin tratar.

Las somatizaciones de un animal sometido a estrés crónico, tanto físicas como comportamentales, no necesariamente se dan en el mismo tiempo y lugar. Un gato que vivió en un refugio en un estado de estrés crónico puede, luego de ser adoptado y brindarle un mejor entorno y bienestar, comenzar a manifestar problemas de salud y de comportamientos los cuales tienen su causa en el refugio y no en nuestros hogares.

manifestaciones conductuales

Algunas manifestaciones comportamentales que aparecen respuesta al estrés crónico son:

1. Hiperfagia: aumento patológico del apetito, e hipofagia: disminución patológica del apetito.

2. Pica: ingestión de elementos como tela y plásticos.

3. Falta de aseo, la que se traduce en la apariencia descuidada que toma el pelaje.

4. Lamido compulsivo, generador de zonas calvas -incluso lastimaduras- llamadas alopecias psicógenas.

5. Hipervigilancia y falta de sueño, en especial cuando existe un factor estresante relacionado con la introducción de un nuevo gato o animal a la casa.

6. Problemas de eliminación de orina y heces. Marcajes con orina.

7. Comportamientos agresivos y/o evasivos.

8. Temor constante, en donde podemos notar que el gato se mantiene escondido gran parte del día.

9. Vocalización excesiva.

10. Ausencia de actividad exploratoria y de juego.

11. Estereotipias.

el estrés en los gatos

Los gatos son animales muy proclives a padecer de estrés, el cual puede llevarlos fácilmente a presentar todo tipo de problemas conductuales y de salud.

 

Es importante entender que muchos problemas conductuales en nuestros gatos son el resultado del estrés. En la mayoría de los casos dichos estados son provocados por nosotros, ya sea consciente o inconscientemente, y por el ambiente en el cual viven. De ahí que muchos de los tratamientos comportamentales estén destinados a identificar, eliminar o adaptar al animal al agente estresor.

El estrés en los gatos aparece generalmente como respuesta a tres situaciones claves:

1. Cambios en su medio ambiente y en sus rutinas.

2. Relaciones con otros gatos, con otros animales y con nosotros.

3. Enfermedades y problemas de salud.

Se sabe que en la respuesta al estrés intervienen factores tanto genéticos como de aprendizaje temprano. Se ha estudiado que el carácter de la madre durante la época de desarrollo del gatito puede influir en su capacidad adaptativa frente a situaciones estresantes futuras, generando un gato adulto más o menos ansioso según haya sido e carácter de su madre. Es fundamental que la madre embarazada no padezca estrés ya que está comprobado que los cambios bioquómicos que sufra durante esta etapa afectarán a su camada y al gestionamiento de estímulos estresores que esta tenga en el futuro.

cambios en su medio ambiente y en sus rutinas

Se sabe que los gatos son animales extremadamente territoriales y apegados a sus rutinas. Siempre les digo a los adoptantes que el gato y su territorio vienen en el mismo paquete. Por ello, no es de extrañar que cualquier cambio realizado tanto en sus rutinas diarias como en su medio ambiente -nuestra casa en este caso- generen en el animal diversos estados de estrés los cuales pueden llegan a ser, según el gato, más o menos intensos.

Mudanzas y viajes.

Una de las situaciones más estresantes, tanto para nosotros como para nuestros gatos, es una mudanza. En una mudanza todo es nuevo para el gato, y el no reconocer olores familiares ni rincones seguros donde esconderse de potenciales peligros puede llegar a desencadenarle ansiedad. Lo mismo ocurre con los viajes, sean estos de corta o larga duración (el gato no lo sabe). Los gatos no son como nosotros, ellos detestan viajar debido al estrés que les provoca salir de la seguridad de su territorio. El gato necesita controlar y reconocer absolutamente todo lo que pasa en su entorno y es por ello que estos cambios los alteran tanto. En el caso de tener que realizar un viaje, ya sea por vacaciones o por trabajo, existen diversas opciones para dejar a nuestros gatos en casa, en forma segura, y sin la necesidad de llevarlo con nosotros y hacerlo pasar por toda ese estrés innecesario. Existen profesionales responsables que cuidarán de nuestros gatos en nuestro propio hogar -Catsitters- o guarderías donde podremos dejar a nuestros gatos con sus pertenencias y en forma segura.

Redecoración del hogar e introducción de muebles y objetos nuevos.

Todo los objetos nuevos que traigamos a nuestras casas carecerán de los olores familiares para nuestro gato, tan importantes para su tranquilidad. Estos cambios en su territorio pueden generarles diversos estados de estrés, aunque probablemente en menor grado que una mudanza o un viaje. El cambiar de lugar los muebles para redecorar el hogar puede llegar a estresar al gato pero mucho menos que si son nuevos ya que seguirán teniendo los mismo olores. No obstante, en estos cosos es nuestro gato quién se encargará de ir marcándolos nuevamente con su olor.

Ruidos y olores desconocidos.

El territorio de un gato implica el reconocimiento visual de cada uno de los objetos y rincones del mismo -su memoria para reconocerlos es asombrosa- pero aún mayor es la importancia del olfato en la identificación de dichos objetos, incluyendo personas y otros animales. La utilización de un aromatizador de ambientes nuevo, por ejemplo, podría llegar a desencadenar ansiedad al no reconocer dicho olor. El sentido del oído en el gato también es fundamental. Su oído es muchísimo más sensible que el nuestro, incluso que el de los perros. Los gatos reconocen tanto olores familiares como sonidos familiares, aunque para nosotros resulten imperceptibles. Cualquier cambio en estos sonidos puede desencadenar estrés también. Se sabe que el gato es capaz de elaborar un mapa mental de lo que ve y también de lo que huele y de lo que oye.

Visitas al veterinario.

En este caso no solo el gato que va a la veterinaria es el que sufrirá todo el estrés de la visita, sino también los gatos que se quedaron en casa cuando este vuelva. El gato que vuelve de la veterinaria vuelve con olores desconocidos, y muchos de estos olores son de alerta y temor los cuales terminan estresando a los demás gatos. No es de extrañar que los demás gatos le bufen como si fuera un miembro desconocido. Así como para nosotros es fundamental el sentido de la vista para reconocer a otra persona, para los gatos es su olor. Una persona conocida y bien disfrazada, será tan irreconocible para nosotros como un gato con olores nuevos para ellos. Una vez que el gato vuelve de la veterinaria, es importante proporcionarle un ambiente separado de los demás gatos para que, luego de bajar su nivel de estrés, comience a acicalarse y depositiar nuevamente un olor reconocible para los demás miembros del grupo felino.

Cambios de lugar de sus objetos, como platos de comida, rascadores, plataformas y bandejas sanitarias.

Para el gato, sus objetos forman parte del territorio al igual que nuestros muebles y adornos. Cualquier cambio realizado en sus objetos personales les provocará un cierto nivel de estrés. Esto no es preocupante, pero deberemos saber que si vivimos cambiando sus elementos de lugar este estrés podría convertirse en ansiedad debido a la falta de control territorial que le estamos generando.

Además de los cambios realizados en sus ambientes, los gatos también son sensibles a los cambios realizados en sus rutinas. Cualquier modificación de dichas rutinas, como cambiar el alimento por otro, cambiar el tipo de piedritas sanitarias, o modificar nuestros horarios, puede llegar a desencadenar estrés en nuestros gatos.

relaciones con otros gatos, con otros animales y con nosotros

Un nuevo gato a casa.

Si adoptamos dos gatitos de la misma camada, o bien criados juntos, crecerán y serán compañeros durante toda su vida. Si adoptamos un nuevo gato después de un cierto tiempo deberemos realizar la introducción correcta del mismo para evitar estresar tanto a los gatos que ya vivían en la casa como al nuevo. Para nuestros antiguos gatos el nuevo compañero será un intruso de su territorio y sus recursos. No es de extrañar que durante un tiempo a nuestros gatos no les guste mucho la idea de un nuevo compañero. Una correcta introducción es fundamental para que a futuro estos gatos se lleven bien.

 

La introducción de un nuevo gato a una casa en donde ya conviven otros gatos es altamente estresante, tanto para el nuevo gato como para los otros. La forma en que realicemos dicha introducción es fundamental para la futura armonía familiar, tanto gatuna como humana. Si la introducción no está bien realizada puede pasar que los gatos que ya vivían en la casa no acepten a su compañero nuevo, y de persistir nuestra idea de juntarlos a toda costa estaríamos generando estrés en todos los gatos. En la mayoría de los casos, y luego de una introducción correcta, la aceptación de un nuevo compañero por parte de los demás gatos es total. Al principio habrá bufidos, manotazos y corridas, pero todas ellas son formas que tienen los gatos de comunicarse y establecer sus lugares. Algunas duran meses, otras días, pero finalmente se terminarán llevando bien. Es fundamental que esta introducción esté a cargo de un educador felino.

 

Los perros y otros animales.

Los gatos, al contrario de lo que mucha gente cree, son muy sociables tanto entre ellos como con otras especies. Un gato criado con un roedor, se llevará bien por el resto de su vida, aún siendo el roedor una presa natural del gato. No sucederá lo mismo por supuesto si adoptamos un gato adulto de la calle, y tenemos un canario, peces y roedores. ¿Y lo perros? La expresión: Se llevan como perro y gato no es para nada cierta al tratarse de animales que se han criado y conviven juntos. El problema es que los cachorros caninos suelen ser demasiado intensos para la personalidad más equilibrada y tranquila de un gato adulto, lo cual puede resultarle fastidioso al minino y altamente estresante. Afortunadamente, tanto los cachorros como los perros adultos son incapaces de trepar, por ende, una plataforma alta donde el gato pueda guarecerse y descansar de los intensos canes es fundamental cuando se tienen gatos y perros. La introducción de perros nuevos al territorio del gato debe ser igual de importante que la que hacemos al introducir un nuevo gato, y debe estar a cargo de educadores tanto caninos como felinos.

En el siguiente video -que corresponde a una de mis visitas- podemos ver a Onix con claros signos de estrés: Maullidos excesivos y acompañados por el marcaje compulsivo de los objetos de su entorno. Estos signos de estrés son causados por la presencia de otro gato dentro de su territorio. Este tipo de conductas NO TIENEN POR QUÉ MEDICARSE y pueden mejorarse mediante el adiestramiento conductual, siempre a cargo de un educador felino.

Onix en plena conducta ansiosa. Este video es propiedad de Educador Felino.

¿y el castigo?

El castigo, en todas sus formas, también es áltamente estresante para el gato y muy perjudicial para la relación que tengamos a futuro con él. Escribí un artículo en este mismo sitio que habla sobre comportamientos no deseados, y sobre el tema del castigo. Ver artículo »

feromonas sintéticas

Las feromonas constituyen sustancias químicas cuya función es la comunicación intraespecífica (entre gatos) y son generadas por glándulas ubicadas en distintas partes del cuerpo del gato. Estas feromonas son inodoras para nosotros pero un crisol de información valiosa para el gato, el cual detecta a través de un órgano especial denominado: órgano vomeronasal. El marcaje que hace el gato con estas sustancias químicas sobre los objetos de su territorio, sobre otros gatos y sobre nosotros es fundamental para su bienestar. Tanto ©Feliway como ©Sentry son dos marcas de feromonas felinas sintetizadas artificialmente. Vienen en spray, collares y aromatizadores de ambiente. Estas feromonas tranquilizan al gato en procesos de mudanzas, viajes, nuevos gatos, y todos aquellas situaciones que les provoquen mucho estrés. 

Lamentablemente la gente las compra como pochoclo en el cine, sin informarse de como utilizarlas, y sin informarse si el problema que están teniendo puede mejorarse mediante la utilización de estos productos. Siempre se deberá consultar con un educador felino antes de implementar estos productos que, además de tener usos específicos, suelen ser caros.

 

 

ALIMENTACIÓN Y ESTRÉS

La nutrición puede ser un apoyo importante en el tratamiento conductual de la ansiedad. El alimento puede estar formulado para conseguir un efecto ansiolítico y también se pueden incorporar otros nutrientes para mejorar los síntomas digestivos y cutáneos asociados a la ansiedad patológica.

Alfa-casozepina

La alfa-casozepina es un derivado de la caseína que es la principal proteína de la leche. Tiene un efecto ansiolítico similar al del “Valium”, pero sin los efectos nocivos secundarios. En el gato mejora las reacciones a personas extrañas, los signos asociados al miedo, incluyendo la agresión, así como los síntomas asociados a la ansiedad. Los efectos ansiolíticos de la alfa-casozepina fueron observados por los propietarios después del octavo día de administración. La alfa-casozepina puede resultar muy útil para prevenir situaciones estresantes previsibles, o como apoyo cuando esas situaciones ya se han establecido: mudanzas, llegada de un bebé, nuevos horarios de los propietarios, visita al veterinario, etc. No se ha observado ninguna toxicidad durante los estudios llevados a cabo en personas, ni utilizando una dosis 40 veces mayor que la recomendada. En el gato la alfa-casozepina se puede administrar con toda seguridad y no muestra signos de efectos secundarios. Tampoco presenta ninguna contraindicación.

 

Triptófano

El aminoácido L-triptófano es el precursor metabólico de la serotonina, que juega un papel fundamental en la regulación del estado de ánimo, de la ansiedad, del apetito y del sueño. Varios estudios demuestran que un aumento del las concentraciones de triptófano en el cerebro provocan un aumento de la liberación de serotonina. 

Cortesía de Royal Canin

Debo aclarar un tema importante. Las conductas que provienen de estados de ansiedad deben ser trabajadas por educadores felinos. Ninguna de estas conductas mejoran con la administración de estos nutrientes únicamente.

terapias naturales y flores de bach

Las terapias nturales para reducir la ansiedad, como apoyo al trabajo conductual del educador, son muy efectivas. No poseen contraindicaciones ni efectos secundarios nocivos como SÍ poseen los medicamentos ansiolíticos. Particularmente trabajo con las flores de Bach las cuales me han resultado muy efectivas como equilibradora de emociones. Para que la terapia floral en nuestros gatos resulte efectiva debe ser administrada por terapeutas con conocimientos certificados en el sistema Bach y en conducta felina.