maura y thorin

Asesorarse profesionalmente y respetar las etapas de introducción de dos gatos es fundamental para que a futuro se forje una buena amistad entre ellos. Todos los gatos son territoriales, y no ven con muy buenos ojos la llegada de un nuevo intruso que viene a usurpar sus valiosos recursos. Una incorrecta introducción puede desencadenar peleas las cuales generan roces que pueden afectar su relación a futuro. Estos roces continuos son como engranajes mal aceitados que van desgástandose hasta no tener solución.

 

Asesorarse con un educador felino como realizar este tipo de introducciones es fundamental para evitar errores que pueden terminar en agresiones entre los gatos, y en futuros abandonos. Recordemos que cada gato, su situación, familia y ambiente son particulares, y los consejos generalistas de internet, de amigos con muchos gatos y de veterinarios sin formación conductista no terminan bien.

Maura, Jimena y thorin

Jimena convive con Maura, un gato naranja joven de un año aproximadamente y muy enérgico, el cual al momento de la consulta tenía un problema: Reaccionaba a las caricias de Jimena y al juego de forma muy agresiva, mordiendo y rasguñando fuertemente las manos de quién osara acariciarlo, ya se tratara de Jimena o de cualquier otra persona. Lo que yo llamo: un juego predatorio fuera de control.

 

Jimena quería adoptar a uno de nuestros gatitos rescatados Thorin, y temía por la reacción que pudiera llegar a tener Maura al juntarlos. Como Jimena nos parecía una excelente adoptante, decidimos llevar a Thorin a su nuevo hogar para evaluar que tan problemática resultaría la convivencia con Maura. La realidad es que Maura era tal cual lo había descrito Jimena. Estaba claro que tenía un exceso de energía que no llegaba a desgastar con los juguetes que tenía en la casa y con la rutina de actividad que llevaba diariamente. Su reacción al juego era muy agresiva, y parte de dicho juego consistía en atrapar nuestras manos y tobillos como si fueran presas.

 

Además había otro problema: Maura había sido entregado en adopción de muy pequeño -si mal no recuerdo a los 45 días de vida- y no había crecido junto a otros gatos. En estos casos puede suceder que ciertas conductas aprendidas en edad temprana junto a su camada y madre no se aprenden nunca. Y una de estas conductas es aprender a regular la mordida durante el juego.

 

Para peor -me lo confirmó Jimena después de mi visita- ella había utilizando sus manos para jugarle desde cachorro, algo que siempre recomiendo no hacer.

 

Teníamos entonces un gato con exceso de energía, que no había aprendido a regular la mordida, que no tenía experiencia en jugar con otros gatos, y que además identificaba las partes del cuerpo como presas de juego. Por eso mordía y rasguñaba tan fuerte. Estaba claro que no era un gato agresivo, sino un gato mal socializado.

Mis manos luego de una sesión de juegos con Maura. Esta foto es propiedad de Educador Felino.

Como Jimena iba a ser una buena adoptante, pero con un temor real por el bienestar de Thorin, decidimos ayudarla en el proceso de introducción y adaptación de ambos gatos. Un programa de introducción adecuado iba a ser fundamental para que Maura aceptara a Thorin como compañero, y además un trabajo de educación para enseñarle a Maura a que nuestras manos y tobillos no son parte del juego.

 

Debido a mi experiencia con este tipo de casos, creía y estaba seguro que luego del proceso de adaptación de ámbos gatos, Maura iba a gastar su exceso de energía con Thorin, transformando su juego agresivo en un juego social más controlado, extinguiendo poco a poco su conducta predatoria hacia Jimena y redirigiéndola hacia Thorin el cual se iba aencargar de ponerle los puntos si el juego se excedía en intensidad. Más allá de eso, trabajé sobre la conducta de Maura modificando el juego predatorio hacia las manos y tobillos redirigiéndolo hacia objetos de juego apropiados.

Afortunadamente para Jimena, para nosotros como agrupación, para mi como educador felino y más aún, para Maura y Thorin el proceso fue muy exitoso y hoy conviven perfectamente bien. Además, según me comentó Jimena, Maura ya no muerde más las manos ni los tobillos. Jimena me pasó un par de videos que muestran como era Maura antes del programa de adiestramiento, durante el proceso de introducción (lo edité para acortarlo) y finalmente como es Maura en la actualidad.

¡Gracias Jimena por tu tolerancia, paciencia y amor, y además por facilitarme los videos!

Estos videos son propiedad de Educador Felino y fueron editados con ©Adobe Premier Pro.

Palabras de Jimena en Facebook

Al principio fue difícil mantenerlos separados. Los bufidos de Maura, el llanto del bebé, Hernán que me decía "paciencia" y yo no sabía si la tenia. Pero hay que juntar paciencia y respetar sus tiempos, para que terminen asi. Ahora son los mejores compañeros, Maura prácticamente lo adoptó (siendo macho no pensé que podía pasar), juegan juntos, duermen juntos, son super compañeros, me desplazaron un poco jaja pero se los ve felices!
Agradezco los consejos y el apoyo constante. Yo tenía un gato bravo, agresivo (desde el juego quizás, pero todo quien entraba a mi casa y yo misma terminabamos siempre lastimados) y ahora tengo dos gatitos mimosos ❤ como se puede ver. Maura no sólo lo adoptó a Thorin sino que cambió su conducta, ya no lastima a nadie, busca mimos, es otro y no perdió su energía sino que la usa para jugar o perseguir al bebé. 
Todos felices!