pericles y merlina

Les dejo un video casero -de muy mala calidad por cierto- que muestra el ejemplo de un proceso de desensibilización y contracondicionamiento que estoy aplicando en dos gatitos muy asustadizos que tengo actualmente en tránsito.

 

Pericles y Merlina son dos hermanitos de tres meses de edad que fueron rescatados de la calle por una pareja de proteccionistas. Ellos, además de rescatarlos y proporcionarles refugio y comida en su casa, les administraron los primeros cuidados veterinarios. Debido a que el nivel de ansiedad que presentaban los gatitos, luego de las dos semanas de transitarlos, no cesaba, me pidieron ayuda para trabajarlo y que por supuesto accedí. Es así como llegaron a mi casa.

 

Debemos entender que este tipo de conductas se presentan en gatitos que no tuvieron la oportunidad de pasar por contacto humano -contacto positivo- durante su período de socialización. Esta falta de contacto les genera a posteriori una desconfianza natural hacia la presencia humana que puede llegar, dependiendo del gato y de su historia, a ser muy intensa en algunos casos. Por suerte no presentaban reacciones agresivas hacia el humano y hacia otros gatos, lo que haría la integración, no digo más fácil, pero sí sus oportunidades de adopción.

 

Es fundamental tener en cuenta que para revertir estas conductas es necesario de muchísima paciencia, y sobre todo de un trabajo sistemático de control ambiental, desensibilización y contracondicionamiento por parte de los tutores a cargo. De ese modo ayudaremos a este tipo de gatitos a bajar su nivel de ansiedad para poder integrarlos a la vida doméstica y aumentar así sus oportunidades de encontrar las familias definitivas que los cuiden y quieran por el resto de su vida. No recomiendo la medicación ansiolítica bajo ningún punto de vista, ya que la ansiedad puede controlarse naturalmente con un trabajo conductual adecuado.

Las dos bellezas, el machito Pericles y la hembrita Merlina. Esta foto fue tomada por Carla, la proteccionista que los rescató.

El video muestra el trabajo que estoy haciendo todos los días con los hermanitos Pericles y Merlina. Cuando llegaron no se dejaban tocar y se mantenían ocultos en unas cajas que les había puesto adrede para bajar su nivel de ansiedad mediante el autocontrol de su espacio de seguridad. No comían ni bebían nada. Luego de dos días comían y bebían, pero se mantenían lejos de mi presencia. A los cuatro días ya podía tocarlos, comían en mi presencia, ronroneaban y el machito se dejaba alzar. La clave es la paciencia y dejar que ellos sean los que pongan los tiempos de acercamiento, no nosotros.

Proceso de desensibilización y contracondicionamiento. Este video es propiedad de Educador Felino.