• Hernán Pesis | Educador Felino

Las pseudo-explicaciones más utilizadas en comportamiento felino


Muchos de los argumentos utilizados para explicar el comportamiento de un gato carecen de una verdadera base científica, convirtiéndose en pseudo-explicaciones que aparentan ser interesantes y serias pero que, tras un análisis más profundo, no explican nada.


Estas son las 10 claves para reconocer las pseudo-explicaciones más utilizadas en comportamiento felino:


1. EXPLICACIONES TAUTOLÓGICAS

Las explicaciones tautológicas o circulares pretenden argumentar la causa de un fenómeno conductual apelando al mismo fenómeno que se quiere explicar pero utilizando palabras diferentes, por lo tanto, no explican nada.


Ejemplo:

Tu gato muerde porque es agresivo.


La agresividad no puede ser nunca la explicación causal del comportamiento de morder. Podríamos reconocer esta tautología haciéndonos esta pregunta: ¿Tu gato muerde porque es agresivo, o es agresivo porque muerde?

Morder, bufar, gruñir arañar, etc. son distintas formas de conducta que pertenecen la misma clase operante etiquetada como «agresividad». Afirmar que un gato muerde (su conducta) porque es agresivo (la causa) es como decir que un gato muerde porque muerde, o es agresivo porque es agresivo. Las causas de por qué y para qué un gato muerde debemos buscarlas en las variables ambientales que controlan y mantienen dicha conducta, no en la conducta que se quiere explicar.


Afirmar que un gato muerde porque es agresivo sería lo mismo que afirmar que «la casa se incendió por causa del fuego».


2. CONCEPTOS MENTALISTAS

Los procesos mentales utilizados como argumentos explicativos causales de un fenómeno conductual no pueden comprobarse ni refutarse, por lo tanto, no pueden ser considerados argumentos válidos.

Ejemplo:

Los gatos que salen con pretal y correa seguramente la pasan mal y sufren estrés.

o...

Los gatos que salen al exterior son más felices que los que se mantienen adentro.


Dos argumentos incomprobables e irrefutables desde el punto de vista empírico. La única evidencia que hay de la existencia de la mente es la conducta. La pregunta que deberíamos hacernos para determinar si la actividad de paseo es la adecuada para un gato en particular sería: ¿Qué repertorio de comportamientos disfuncionales observables por su tutor hacen sospechar que la actividad de paseo con pretal y correa no es la adecuada para ese gato, en ese contexto?

La imagen muestra el «sufrimiento» de este «pobre gato» entrenado para salir a dar un paseo seguro con su tutor. Fuete: adventurecats.org



3. ARGUMENTOS AUTORREFERENCIALES

Cuando las explicaciones sobre un fenómeno conductual son puestas en duda, algunas personas suelen emplear argumentos autorreferenciales que nada tienen que ver con la explicación del fenómeno en sí.


Ejemplo:

Es como yo lo digo, tuve muchos gatos en mi vida y sé muy bien de lo que hablo.

o...

Me la paso leyendo y viendo videos sobre gatos.


¡Ojo! No necesitamos ser diplomados en un determinado tema para entenderlo (incluso en profundidad) y opinar sobre el mismo. Muchos descubrimientos importantes en materia de astronomía, por ejemplo, fueron hechos por aficionados y con telescopios caseros. El problema es cuando una explicación causal se fundamenta en lo que se ha leído, y no en lo que se ha aprendido. Leer y ver documentales no puede ser considerado LA explicación de un fenómeno conductual.


4. CONCEPTOS AXILÓGICOS

Apelar a conceptos axiológicos para explicar un fenómeno conductual no posee ningún rigor científico.


Ejemplo:

Tu gato es traicionero porque siempre que lo quiero acariciar me muerde.

o...

Tu gato odia ir al veterinario y por eso se vuelve agresivo con vos.

o...

Se nota que el gato sabe que lo que hizo está mal y por eso ahora te tiene miedo.


Las explicaciones científicas del comportamiento de un gato deben ser siempre anaxiológicas, es decir, carentes de supuestos valores morales por parte del animal.


5. EXPLICACIONES NEUROCIENTÍFICAS

Utilizar terminología de las neurociencias para dar mayor «credibilidad científica» a las explicaciones de un fenómeno conductual está muy de moda hoy día, pero suelen caer en reduccionismos y «cerebrocentrismos» sin un verdadero valor explicativo. Las explicaciones basadas en alteraciones neuroquímicas es relevante para explicar el funcionamiento del cerebro (nivel de análisis subagencial o inferior) pero no para explicar el comportamiento de un animal (nivel de análisis agencial o superior). El funcionamiento cerebral es una de las muchas variables independientes a tener en cuenta en el Análisis Funcional del comportamiento, pero nunca es LA causa de un comportamiento. De lo contrario, estaríamos incurriendo en una falacia de tipo mereológica, en la cual se intenta, erróneamente, explicar un TODO (comportamiento) partiendo de sus PARTES (cerebro).

Ejemplo:

La agresividad del gato es producto de la falta de serotonina cerebral.

o...

El lóbulo frontal es el responsable de...


Las explicaciones basadas en lo que ocurre dentro del cerebro son interesantes para los neurobiólogos, pero poco útiles para explicar, predecir y controlar por qué un gato hace lo que hace, y para qué lo hace.


6. GENERALIZACIONES

Apelar a generalizaciones es muy común, pero algo arriesgado desde el punto de vista aplicado.


Ejemplo:

Las mudanzas provocan estrés en los gatos.

o...

El movimiento de su cola indica que están enojados o nerviosos.


Generalizar las respuestas de algunos gatos a TODOS los gatos es desconocer como operan las leyes del aprendizaje. Ni a todos los gatos las mudanzas les provocan estrés, ni el movimiento de su cola indica, en todos los gatos, la manifestación de una misma respuesta emocional. Los comportamientos obedecen a múltiples variables y cada situación debe ser siempre analizada individualmente. Generalizar un fenómeno partiendo de hechos aislados o de algunos casos particulares constituye una falacia de tipo anecdótica.


7. CITAS Y MÁS CITAS

Justificar las explicaciones sobre un fenómeno conductual aludiendo siempre al trabajo de otros, continúa sin explicar ni fundamentar nada.


Ejemplo:

Los estudios de la Universidad de WS aseguran que los gatos...

o...

El Dr. Pérez, reconocido especialista en comportamiento animal, recomienda que el gato...


Aludir a los estudios y/o declaraciones de una institución prestigiosa o de un profesional reconocido como explicación de un fenómeno conductual no necesariamente garantiza que lo que afirman dichos estudios sean pertinentes a la explicación que se quiere dar. Aludir al prestigio de una institución -o persona- una determinada explicación, pero sin aportar razones que la validen constituye una falacia de tipo Ad Verecundiam.


Las referencias a estudios y citas de otro autores son fundamentales en el ámbito académico, sobre todo como apoyo de una explicación, pero no son válidas ni pertinentes como única explicación de un fenómeno.


8. DIPLOMAS Y CERTIFICACIONES

Colocar los diplomas, títulos y certificaciones por delante de la propia explicación tampoco constituye un argumento válido. Esta forma de proceder es muy común en aquellas personas inseguras cuya explicación es puesta en duda.

Ejemplo:

No voy a discutir con vos, yo tengo un doctorado en...

o...

Estoy certificado como... y no necesito dar explicaciones.


Diplomas, títulos y certificaciones que no le interesan a nadie ni constituyen argumentos explicativos válidos.


9. ¿PATOLOGÍAS DE CONDUCTA?

Llamamos conducta a cualquier tipo de interacción entre un organismo y su ambiente. Las conductas de un organismo no están ni dentro ni fuera del mismo. Simplemente no están, porque sus propiedades no son estructurales, sino relacionales.


Ejemplo:

Su gato presenta una patología de conducta.


Las conductas NO son patologías, sino relaciones funcionales entre un organismo y su ambiente. Las conductas NO se enferman, se enferman los organismos que se comportan, por lo tanto, el nivel de análisis de un fenómeno conductual debe ser siempre agencial (relación entre el organismo y su ambiente) y no subagencial (médico).


El profesional mejor capacitado para interpretar el comportamiento de un auto de Fórmula 1 es su piloto, no su mecánico.


Esta errónea interpretación de lo que es la conducta nos lleva a otra frase muy escuchada, pero que también demuestra una profunda ignorancia en el tema:


Esta «patología de conducta» la debe tratar un etólogo, y para ser etólogo hay que ser veterinario.


La etología -como ciencia básica- es la rama de la zoología cuyo foco de estudio se centra fundamentalmente en las conductas innatas de los organismos en su medio natural, por lo tanto, afirmar que para ser etólogo hay que ser veterinario, y que la etología es la única ciencia que estudia el comportamiento animal, demuestra una profunda ignorancia sobre la materia.


Otro enfoque científico que estudia el comportamiento animal es el Análisis de la Funcional de la Conducta. Según la Dra. María Xesús Froxán Parga:


«El Análisis funcional permite analizar la conducta de cualquier organismo animal. Los procesos de aprendizaje no solo permiten explicar cualquier tipo de conducta, sino también la conducta de cualquier organismo. Con independencia de la especie, del momento histórico en que se viva o la cultura en la que cada uno haya crecido y a la que pertenezca, las leyes del aprendizaje operan de la misma manera. Los principios de conducta son universales, y por ende es posible utilizar esta metodología para todos los casos. Así mismo, el Análisis de la conducta asume el supuesto de equipotencialidad, según el cual las leyes fundamentales de aprendizaje operan para todos los organismos de diferentes especies. Desde una perspectiva darwiniana, los procesos de aprendizaje son producto de la evolución y, teniendo en cuenta la continuidad entre las especies, resultan comunes a todas ellas».

...

María Xesús Froxán Parga es Dra. en Psicología. Profesora de la UAM en el área de Modificación de Conducta. Coordinadora e investigadora en Análisis de la Conducta y un referente a nivel mundial en Análisis Funcional de la Conducta.


¿Qué es el Análisis Funcional de la Conducta? »


10. REPETICIÓN DE FRASES LEÍDAS

Repetir frases leídas o escuchadas, sin detenerse a analizar cada situación particular, no sirve para explicar ningún fenómeno conductual.


Ejemplo:

Las feromonas sintéticas son excelentes para controlar la ansiedad de un gato.

o...

Siempre debemos colocar la misma cantidad de bandejas que de gatos, más una.

o...

Intercambiar mantitas con el olor de los gatos que no se conocen sirve para introducirlos.


El análisis del comportamiento de un animal -y su posterior intervención- no se basa en la aplicación de frases y recetarios, sino de una intervención funcional a cada situación particular. No se trata, por ejemplo, de colocar la misma cantidad de bandejas que de gatos, más una, sino de evaluar que distribución -y por lo tanto que cantidad de bandejas- son funcionales para ese grupo de gatos, en ese contexto en particular.


¡UN ÚLTIMO RECURSO... LA AGRESIÓN AD HOMINEM!

La difamación y a la agresión verbal con ataques Ad hominem aparecen cuando la explicación que se pretende dar acerca de un fenómeno conductual no se sostiene por ningún lado. Dichas reacciones agresivas son producto de la frustración que provoca, en ciertas personas, reconocer que sus conocimientos son escasos, sus fundamentos pobres y sus argumentos explicativos limitados.

...

498 visualizaciones