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  • Hernán Pesis | Educador Felino

Las pseudo-explicaciones más utilizadas en comportamiento felino


Muchas de las afirmaciones utilizadas para explicar el comportamiento de los gatos carecen de una base científica sólida. En realidad, las explicaciones utilizadas como argumentos de dichas afirmaciones suelen caer en pseudo-explicaciones que parecen ser interesantes y hasta serias, pero que haciendo un análisis más profundo de las mismas no explican nada.


A continuación, les presento algunas pautas para reconocer estas pseudo-explicaciones y evitar caer en ellas.


1. EXPLICACIONES CIRCULARES O TAUTOLÓGICAS

Las explicaciones circulares o tautológicas son aquellas que intentan explicar la causa de un fenómeno conductual utilizando palabras diferentes pero apelando al mismo fenómeno que se desea explicar. En otras palabras, se trata de argumentos que giran en círculos y que no logran proporcionar una verdadera explicación a lo que se está tratando de entender.


Ejemplo:

Tu gato bufa y muerde porque es agresivo.


La agresividad es una etiqueta que describe dos comportamientos diferentes: bufar y morder. Por lo tanto, dicha etiqueta no puede ser considerada la explicación causal de dichos comportamientos. Si se argumenta que un gato emite estas dos conductas porque es agresivo, se estaría cayendo en un razonamiento circular: bufa y muerde porque es agresivo, y determinamos que es agresivo porque bufa y muerde. En este sentido, es importante comprender que la agresividad no es la causa de la conducta, sino más bien un término que describe el conjunto de conductas que se realizan con una función similar, probablemente, defenderse de otro animal.


Para entender por qué o para qué el gato manifiesta ciertas conductas, como bufar y morder, es necesario buscar las causas en las variables ambientales que controlan y mantienen dichas conductas, y no en las etiquetas que las describen. En resumen, al analizar el comportamiento de los gatos, es fundamental considerar las influencias ambientales que dan lugar a sus conductas, en lugar de limitarnos a describir su comportamiento con etiquetas simplistas.


2. INFERENCIAS MENTALISTAS

Los procesos mentales que se utilizan como argumentos explicativos causales de un fenómeno conductual no pueden ser considerados como argumentos válidos, ya que no pueden ser comprobados empíricamente. En otras palabras, no es posible demostrar que estos procesos mentales estén realmente presentes en el animal y, por lo tanto, no pueden ser considerados como una explicación causal válida de su comportamiento. En su lugar, es necesario recurrir a variables ambientales y observables que puedan ser verificadas experimentalmente para comprender y explicar el comportamiento animal de manera rigurosa y científica.

Ejemplo:

Los gatos que salen con pretal y correa seguramente la pasan mal y sufren estrés.

o...

Los gatos que salen al exterior son más felices que los que se mantienen adentro.


La imagen muestra el «sufrimiento» de este «pobre gato» entrenado para salir a dar un paseo seguro con su tutor. Fuente: adventurecats.org


Dos argumentos que resultan incomprobables desde un punto de vista pragmático. La única evidencia que tenemos sobre la existencia de estos «estados mentales» es la conducta observable del animal. Por lo tanto, para determinar si la actividad de paseo es adecuada para un gato en particular, es necesario evaluar qué comportamientos disfuncionales observables por su tutor sugieren que esta actividad no es la adecuada en ese contexto. En otras palabras, es necesario analizar el repertorio de conductas problemáticas que el gato manifiesta en relación con el paseo con pretal y correa, para determinar si se trata de una actividad que se adapta bien a sus necesidades y características individuales. De esta manera, podemos tomar decisiones más informadas y fundamentadas.


3. ARGUMENTOS AUTORREFERENCIALES

Cuando se cuestionan las explicaciones de un fenómeno conductual por personas más informadas en dichos fenómenos, a menudo se utilizan argumentos autorreferenciales que no están relacionados con la explicación del fenómeno en sí. Es decir, en lugar de proporcionar evidencia o razones objetivas para respaldar su argumento, estas personas se basan en su propia autoridad o experiencia, sin ofrecer información adicional para respaldar su afirmación. Estos argumentos no son útiles para comprender o explicar el comportamiento animal de manera rigurosa y científica, ya que se basan en opiniones subjetivas en lugar de pruebas empíricas y datos observables. En resumen, es importante buscar argumentos bien fundamentados y basados en evidencia para comprender y explicar el comportamiento animal de manera adecuada.


Ejemplo:

Es como yo te digo, tuve muchos gatos en mi vida y sé muy bien de lo que hablo.

o...

Me la paso leyendo y viendo videos sobre gatos.


¡Ojo! No es necesario ser un experto en un tema específico para entenderlo y tener una opinión informada al respecto, incluso en profundidad. De hecho, muchos descubrimientos significativos en campos como la astronomía han sido realizados por aficionados que utilizan telescopios caseros. Sin embargo, el problema surge cuando una explicación causal se basa únicamente en experiencias personales y en lo que se ha leído, en lugar de en evidencia científica. Es importante recordar que las experiencias personales por sí solas no pueden considerarse la explicación definitiva de un fenómeno conductual. Para entender y explicar el comportamiento animal de manera rigurosa y científica, es necesario basarse en evidencia empírica y en datos observables, en lugar de en meras opiniones subjetivas. En resumen, aunque la experiencia personal puede ser útil como punto de partida, es necesario apoyar las afirmaciones con evidencia científica para tener una comprensión más completa y precisa del comportamiento animal.


4. REIFICACIÓN

El concepto de reificación se refiere a la tendencia a tratar conceptos abstractos o complejos (ansiedad, hiperactividad, estrés, inteligencia, etc.) como si fueran entidades concretas y reales, separadas de su contexto ambiental. Es decir, se trata de convertir una idea o un concepto abstracto en algo concreto y tangible, como si tuviera una existencia inherente al organismo.


La reificación puede ser problemática, ya que puede llevar a una simplificación excesiva de los fenómenos conductuales al ignorar las variables ambientales que influyen realmente en la conducta.


Ejemplo:

Tu gato te maúlla cada vez que quiere comida porque es muy inteligente.


Por ejemplo, si se reifica la idea de inteligencia como una característica fija e individual del gato, se puede pasar por alto el hecho de que las conductas observadas pueden estar influenciadas por factores ambientales, como la experiencia de aprendizaje: El gato está manifestando un comportamiento (probablemente seleccionado al azar dentro de su repertorio innato) el cual ha sido sistemáticamente reforzado por nosotros.


5. ARGUMENTOS AXILÓGICOS

Un argumento axiológico es un tipo de argumento subjetivo que se basa en valores éticos, morales, estéticos o culturales para apoyar una afirmación o conclusión. por lo tanto, apelar a argumentos axiológicos para explicar un fenómeno conductual no posee ninguna validez científica.


Ejemplo:

Tu gato es muy bueno porque siempre que lo quiero acariciar se deja.

o...

Se nota que el gato sabe que lo que hizo está mal.


Las explicaciones científicas acerca del comportamiento de un gato deben ser siempre anaxiológicas, es decir, carentes de valores éticos, morales, estéticos o culturales provenientes del animal.


6. ARGUMENTOS BASADOS EN EXPLICACIONES NEUROCIENTÍFICAS

Las neurociencias son fascinantes, de hecho, una de las materias que más disfruté en la facultad fue Neuropsicología. El problema radica en utilizar las neurociencias como argumento explicativo de un comportamiento. La moda actual de utilizar terminología de las neurociencias para dar apariencia de credibilidad científica a las explicaciones de un fenómeno conductual puede llevar a reduccionismos y neurocentrismos que carecen de valor explicativo real. Es importante tener en cuenta que las explicaciones basadas en alteraciones neuroquímicas son relevantes para comprender el funcionamiento del cerebro (nivel de análisis subagencial), pero actualmente no son suficientes para explicar el comportamiento complejo de un animal (nivel de análisis agencial). El funcionamiento cerebral es solo una de las muchas variables independientes que deben ser consideradas en un Análisis Funcional del Comportamiento (de hecho, es un sustrato biológico fundamental para que el comportamiento se de) pero no debe ser considerado nunca como la única causa de un comportamiento complejo. El enfoque neurocentrista puede caer en una falacia de tipo mereológica, al intentar explicar el TODO (comportamiento del organismo) a partir de sus PARTES (funcionamiento del cerebro), lo cual es erróneo.

Ejemplo:

La agresividad del gato es producto de la falta de serotonina.

o...

La corteza prefrontal del encéfalo es la responsable de que tu gato se comporte de forma curiosa.


Las explicaciones centradas en la actividad cerebral pueden resultar valiosas para los neurobiólogos, sin embargo, carecen de utilidad práctica en la explicación, predicción y control del comportamiento de un gato. En su lugar, es necesario un enfoque en análisis de la conducta que examine las variables ambientales que influyen en la conducta del gato y su función dentro del repertorio conductual del animal.


Les dejo un link a un interesante y didáctico video que nos habla sobre la nueroredundancia, la falacia mereológica y a la retroinferencia.



7. GENERALIZACIONES

Es común recurrir a generalizaciones para argumentar sobre fenómenos conductuales, especialmente en las redes sociales, sin embargo, esto puede resultar arriesgado desde una perspectiva pragmática.


Ejemplo:

Las mudanzas provocan estrés en los gatos.

o...

El movimiento de su cola indica que están enojados o nerviosos.


Generalizar las respuestas de algunos gatos a todos los gatos es un error que demuestra desconocimiento sobre las leyes del aprendizaje. No todos los gatos experimentan estrés durante una mudanza, ni el movimiento de la cola siempre indica una misma respuesta emocional en todos los gatos. Los comportamientos son el resultado de múltiples variables y cada situación debe ser analizada de forma individual. La generalización de un fenómeno a partir de hechos aislados o casos particulares es un argumento anecdótico, y este tipo de argumento carece de validez científica.


8. CITAS Y MÁS CITAS

Resulta insuficiente respaldar las explicaciones incorrectas sobre un fenómeno conductual citando el trabajo de otros, ya que esto no proporciona una justificación adecuada ni una base sólida para dichas explicaciones.


Ejemplo:

Los estudios de la Universidad de WS aseguran que los gatos...

o...

El Dr. Pérez, reconocido especialista en comportamiento animal, recomienda que tu gato...


Apelar a los estudios o declaraciones de una institución o profesional reconocido no siempre garantiza que sus afirmaciones sean pertinentes a la explicación de un fenómeno conductual en particular. El simple hecho de aludir al prestigio de una institución o persona sin aportar razones que respalden dicha alusión constituye una falacia Ad Verecundiam. Las referencias a estudios y citas de otro autores son válidas en el ámbito académico, pero poco útiles y pertinentes como única explicación de un fenómeno.


9. DIPLOMAS Y CERTIFICACIONES

Colocar los diplomas, títulos y certificaciones por delante de la propia explicación de un fenómeno conductual tampoco constituye un argumento válido. Esta forma de proceder es muy común en aquellas personas inseguras cuya explicación es puesta en duda.

Ejemplo:

No voy a discutir con vos, yo tengo un doctorado en...

o...

Estoy certificado como... y no necesito dar explicaciones.


Diplomas, títulos y certificaciones que no le interesan a nadie ni constituyen argumentos explicativos válidos.


9. ¿PATOLOGÍAS DE CONDUCTA?

El término patología se utiliza para hacer referencia al estudio de las enfermedades en general, incluyendo su origen, desarrollo, manifestaciones y consecuencias. También se utiliza para describir una alteración de la estructura o función normal de un órgano, tejido o célula, y puede ser causada por diversos factores, como agentes infecciosos, lesiones, factores genéticos o ambientales.


Desde la perspectiva del Análisis Funcional del Comportamiento, se entiende por conducta a la relación que se establece entre las acciones que realiza un organismo y el ambiente en el que se desenvuelve. Al ser una relación, la conducta no tiene propiedades esenciales, sino que depende de la interacción entre el organismo y el ambiente. Es por esto que no se puede ubicar la conducta dentro ni fuera del organismo.


Para ilustrar este concepto, podemos hacer una analogía con el peso de un organismo. El peso es una relación entre la masa del organismo (una propiedad esencial) y la fuerza de la gravedad (una variable ambiental). A diferencia de la masa, el peso no es una propiedad inherente del organismo y no existe ni dentro ni fuera de él. Por lo tanto, ninguna enfermedad o patología podría afectar al peso.


Del mismo modo, la conducta de un organismo es un resultado de la interacción entre dicho organismo y su ambiente. Al hablar de «patologías de conducta» estaríamos incurriendo en un error de tipo categorial. Utilizar términos biomédicos para entender y explicar los problemas de comportamiento puede llevar a errores de diagnóstico y falacias explicativas.


Ejemplo:

Su gato se lame compulsivamente debido a una patología de conducta.


Si bien es cierto que algunas patologías orgánicas pueden manifestarse en cambios conductuales, el abordaje para tratar estas patologías difiere del abordaje para tratar los cambios conductuales en sí mismos. Es importante tener en cuenta que las patologías ocurren en un nivel subagencial/orgánico (médico), mientras que los problemas de comportamiento ocurren en un nivel agencial/relacional (psicológico).


10. REPETICIÓN DE FRASES LEÍDAS

Repetir frases de otros sin considerar el contexto y las circunstancias particulares no proporciona una explicación adecuada para ningún fenómeno conductual.


Ejemplo:

Las feromonas sintéticas son excelentes para controlar la ansiedad de un gato.

o...

Siempre debemos colocar la misma cantidad de bandejas que de gatos, más una.

o...

Intercambiar mantitas con el olor de los gatos que no se conocen sirve para introducirlos.


Para analizar e intervenir en el comportamiento de un animal, no se puede simplemente aplicar fórmulas o recetarios generales. En cambio, es necesario llevar a cabo un análisis funcional detallado de cada situación específica. Por ejemplo, no se trata simplemente de colocar «la misma cantidad de bandejas que de gatos... más una», sino de evaluar cuidadosamente qué distribución de bandejas es funcional para ese grupo de gatos en ese contexto en particular. El Análisis Funcional del Comportamiento es una metodología científica que se centra en las variables relevantes para cada situación, y resulta fundamental para comprender y abordar adecuadamente el comportamiento animal.


¡UN ÚLTIMO RECURSO... LA AGRESIÓN AD HOMINEM!

La difamación y la agresión verbal mediante ataques Ad hominem (es decir, ataques a la persona) parecen ser los recursos más utilizados cuando la explicación que se pretende dar acerca de un fenómeno conductual carece de fundamentos sólidos. Estas reacciones agresivas son el resultado de la frustración que algunas personas experimentan al reconocer que sus conocimientos son limitados, sus argumentos explicativos son débiles y, por lo tanto, no son capaces de respaldar sus afirmaciones de manera efectiva.

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