utilización del reforzamiento positivo para la introducción de nuevos gatos

Debido al fuerte instinto territorial que tienen todos los gatos, la introducción de nuevos miembros dentro de aquellos grupos ya conformados debe hacerse siempre en forma gradual y, preferentemente, bajo el asesoramiento adecuado. Los gatos poseen una capacidad adaptativa asombrosa y las probabilidades de que el nuevo gato sea aceptado en el grupo suelen ser muy altas siempre que la introducción haya sido realizada corréctamente.

 

Es fundamental evitar juntar a dos gatos desconocidos directamente ya que podrían enfrentarse en una lucha que terminaría con ambos gatos heridos gravemente. Incluso nosotros podríamos terminar seriamente heridos al tratar de separarlos. Además, debido a este primer encuentro de naturaleza tan aversiva y eventual, las probabilidades de una introducción exitosa, luego de esta primera asociación, disminuirían notáblemente.

¿cómo se desarrolla un programa de introducción?

 

Es importante efectuar un análisis conductual del temperamento de los individuos involucrados, comenzando por aquellos individuos más sociables e identificando los temperamentos menos sociables para el final de cada encuentro, cuando se trata de la introducción de varios gatos. Muchas veces, la introducción exitosa de los gatos más sociables suele servir de ejemplo a los menos sociables debido al proceso de aprendizaje vicario, tan desarrollado en los gatos.

 

La disponibilidad de la familia para aplicar las técnicas propuestas es otro factor a evaluar, y el factor de ansiedad de sus miembros es algo que debemos tener en cuenta cuando realizamos el seguimiento del caso.

 

 

el entorno, y por supuesto, de los tiempos de cada gato. Igualmente, y a modo explicativo, 

 

Teniendo en cuenta su fuerte instinto territorial, podríamos decir que la mayoría de los gatos ya vienen sensibilizados "de fábrica" a la presencia de un individuo desconocido dentro de su territorio. Debido a esto, una introducción no sería otra cosa que una técnica de desensibilización sistemática y de contracondicionamiento dividida en tres etapas básicas.

El proceso de introducción de los nuevos gatos varía de acuerdo a la situación socio ambiental de cada familia humana y felina. No todas las introducciones se realizan, ni deben realizarse, de la misma manera.

Cada etapa tiene como finalidad el reconocimiento y la aceptación del nuevo gato a través de tres vías principales de comunicación: El olfato, correspondiente a la etapa #1. La vista, correspondiente a la etapa #2. Y finalmente, a través del contacto directo entre los individuos, correspondiente a la etapa #3. En las dos primeras etapas se utilizan barreras físicas para evitar el contacto directo, como una puerta entornada o una red. Particularmente no suelo utilizar vidrios como barrera física, ya que la presencia directa del otro gato podría generar un conflicto motivacional que podría derivar en conductas de desplazamiento o de redirección agresiva hacia otro miembro de la familia.

 

En cada una de las etapas, la presencia de los gatos es asociada positivamente mediante estímulos apetitivos.  Generalmente se utiliza comida palatable, aunque las caricias y el juego también son muy efectivos. Mediante técnicas asociativas de condicionamiento clásico se busca que cada estímulo olfativo, auditivo y visual proveniente del nuevo gato sea asociado positivamente por los gatos residentes a través de la comida palatable, y viceversa.

En la imagen inferior podemos ver un esquema que grafica este proceso de introducción mediante condicionamento clásico.

"Debe asociarse el contacto visual entre los dos gatos a una actividad que resulte placentera para ellos." Imagen y texto extraídos de Clinetovet, revista de etología veterinaria, edición nº1. Multimédica ediciones veterinarias.

utilización del condicionamiento operante

Particularmente hace varios años que he decidido utilizar técnicas operantes en vez de las ya citadas técnicas clásicas para este tipo de introducciones, reforzando positivamente aquellas conductas de acercamiento, así como aquellas conductas de calma y ausencia de temor por parte de cualquiera de los gatos. Para ello suelo utilizar reforzadores que selecciono según su calidad, teniendo en cuenta las preferencias de cada gato.

 

Refuerzo contingentemente cada conducta de acercamiento y exploración, retirando inmediatamente el reforzador en presencia de respuestas agresivas como bufidos, gruñidos, o bien en presencia de conductas de temor como el alejamiento de cualquiera de los gatos de la zona de acercamiento.

comida palatable vs. instinto territorial

Para que el condicionamiento clásico resulte efectivo, el estímulo comida debe ser más saliente y motivador que su instinto territorial. Esto no siempre ocurre, y ese es el motivo por el cual muchas veces la utilización del condicionamiento clásico falla durante las introducciones. Cualquiera de los gatos podría acercarse a comer su comida, centrando su atención en ella, y luego de terminar su ración desviar su atención hacia donde se encuentra el otro gato y reaccionar agresivamente, o huir del lugar, ya saciado de alimento.

Por el contrario, las técnicas de condicionamiento operante basadas en reforzamientos, se dan la conducta: Acercamiento, ausencia de temor y de agresividad y una consecuencia: Reforzador. Las conductas de acercamiento y tranquilidad siempre se refuerzan, las agonistas nunca. Esto implica que se produzca un aprendizaje más rápido y efectivo.

Introducción de Nala y Lola en la etapa 2 mediante la utilización de reforzamiento positivo. Esta foto es propiedad de Educador Felino.

Gracias a Gustavo Bianco por la revisión del texto.

Gustavo Bianco. Psicólogo Conductista y adiestrador profesional. Dir. de la Escuela Canina GB y miembro de la Asociación Argentina de Ciencias del Comportamiento.