¿qué son las señales de calma?

Las señales de calma, o señales de apaciguamiento, constituyen un conjunto de señales corporales y auditivas que el gato utiliza para comunicarle a otro gato -o a nosotros- que no busca problemas ni desea tener ningún tipo de enfrentamiento.

Este tipo de señales son más comunes en animales naturalmente sociales, como los perros, debido a que favorecen el órden jerárquico dentro del grupo, evitando enfrentamientos que de no existir traerían caos dentro de la manada.

 

Los gatos son animales naturalmente asociales, y la mayoría de sus señales tienen un fin nétamente territorial y no social. Citando al investigador de conducta animal Stephen Budiansky:

Para los seres humanos, la comunicación es una forma de expresar ideas; para los gatos también, con la diferencia fundamental que la idea más importante que suelen necesitar comunicar es: Fuera de mis vista.

 

Sin embargo, durante el proceso de adaptación del gato doméstico -Felis Catus- a la vida hogareña, hoy podemos llegar a decir con certeza que nuestros gatos adoptaron la vida de una especie social, ya que demuestran todo un repertorio de conductas propias de animales sociales como cooperación, apego, comunicación y juego. Si bien el repertorio de señales de calma que demuestran nuestros gatos es mucho menor al que demuestran nuestros perros, existen, y debemos conocerlos tanto si convivimos con gatos como si trabajamos con ellos.

Reconocer dichas señales en un gato nos puede ayudar a comprender cuál es el estado de ánimo del animal en ese momento. Además podemos utilizar dichas señales para comunicarles tranquilidad. Veremos alunas señales que son de calma y otras de estrés.

En el año 2004, la adiestradora canina Turid Rugaas comenzó a estudiar las señales de calma que los perros utilizan para evitar problemas y enfrentamientos entre ellos. Estas señales están detalladas en su libro El lenguaje de los perros. Las señales de calma, de KNS Ediciones.

 

La importancia de las señales de calma en los gatos

 

Recordemos que los gatos, al ser animales naturalmente solitarios, no suelen formar estructuras sociales tan bien definidas como ocurre con los perros. Los gatos pueden vivir perfectamente bien y en armonía dentro de colonias más o menos numerosas siempre y cuando la comida abunde y no tengan necesidad de competir por la misma. En dichas colonias no existen estructuras jerárquicas complejas que necesiten de un repertorio tan extenso de señales de este tipo, como ocurre dentro de las manadas caninas. Es por ello que el repertorio de señales de calma en los gatos está básicamente destinado a evitar enfrentamientos con otros gatos.

Como educador felino, proteccionista y rescatista he tenido la oportunidad de poner en práctica muchas de estas señales con buenos resultados en la mayoría de los casos. Podemos utilizarlas cuando nos encontremos enfrente de animales muy asustadizos o desconfiados, y de ese modo comunicarles en su propio lenguaje que no pretendemos hacerles daño.

Los gatitos aprenden estas señales de su madre a temprana edad y las ponen en práctica con los miembros de su misma camada. Los gatitos que han sido destetados a muy temprana edad y separados de sus hermanos para vivir solos, no tuvieron la ocasión de aprenderlas y por ende no las reconocen al crecer. Lo mismo que en gatos que han convivido y crecido únicamente con perros, humanos u otros animales que no entienden su mismo lenguaje.

 

señales de calma en los gatos

parpadeo lento

Una de las señales de calma más conocidas por todos los amantes de los gatos es el parpadeo. A esta señal se la denomina vulgarmente beso de gato, y si bien no es un beso en el sentido estricto del término, sí podría ser considerado como una señal afectuosa de un gato relajado y a gusto con nosotros. No obstante, un gato tenso, asustado o enojado, también podría emitir esta señal para indicarnos, o indicarle a otro gato, que se siente incómodo y no desea enfrentamientos.

lamido del hocico

El lamido del hocico es un claro signo de estrés y una señal de que el gato está muy nervioso. Esta señal de calma se da en situaciones de mucha tensión para el gato como en los enfrentamientos territoriales. Este tipo de lamido es muy rápido y repetitivo, y nada tiene que ver con el lamido de la comisura de la boca que realiza el gato luego de alimentarse, tomar agua, o luego de utilizar su órgano vomeronasal para olfatear el aire.

 

bostezo

Al igual que el lamido del hocico, el bostezar durante situaciones de mucha tensión es un claro signo de estrés, y no debe ser confundido con el bostezo de sueño, ya que el contexto en donde se emiten es totalmente diferente.

posiciones corporales

Los gatos tiene varias maneras de presentarse en forma cordial. El acercarse a otro gato por el costado, haciendo un semicírculo, constituye una forma pacífica de encuentro entre dos gatos ya que dirigirse frontalmente constituiría una clara señal de amenaza. Podemos utilizar nosotros esta forma de acercarnos a un gato que se encuentre temeroso o desconfiado para transmitirle seguridad. Por otro lado, girar su cabeza, darnos la espalda, o bien mostrarnos su ano cuando intentamos acariciarlo podría ser tomado por nosotros como una señal de desprecio hacia nuestras caricias. Nada más lejos de la realidad, ya que las glándulas anales de los gatos poseen mucha información sobre sí mismos, y esta es la forma que tienen de presentarse cordialmente entre ellos, y por supuesto, ante nosotros. Otra manera cordial que tienen de presentarse es olfateándose sus narices, las cuales traen mucha información útil para los gatos. Esta también es otra manera amistosa que podemos utilizar nosotros con nuestros gatos para acercarnos a ellos de forma pacífica. Tumbarse de espaldas y mostrarnos el vientre constituye una señal de calma, y además de mucha confianza. El vientre es la zona más vulnerable del animal y no lo expondrá jamás a no ser que nos tenga mucha confianza. En este caso NO debemos acariciarlo en dicha zona ya que esta muestra de afecto no constituye para el gato una invitación a dichas caricias. Podemos acariciarlo en sus mejillas, detrás de sus orejas y en la cabeza, eso sí le va a gustar. Una señal de que el gato confía en nosotros es cuando se recuesta o se sienta de espaldas a nosotros. Para ellos la retaguardia es muy importante, y si la expone ante nosotros es porque confía plenamente.

 

pautas de acercamiento a un gato temeroso o desconfiado

Si el gato se esconde en algún sitio nunca debemos intentar sacarlo por la fuerza. No solo perderíamos la confianza que queremos lograr sino también algún que otro dedo en el intento.

Debemos sentarnos y dejar que sea el gato el que decida acercarse -al sentarnos nos ponemos a su altura, y no nos verá como algo amenazante- cuando él quiera, y a su ritmo, el gato decidirá cuando salir de su escondite. Podemos dejar algo de comida cerca y esperar que decida salir a probar algo. Si el gato se acerca cautelosamente a olfatear la comida no debemos intentar tocarlo, solo esperar. Si no sale, podemos dejar la comida y volver en otro momento.

El hecho que decida salir a comer en nuestra presencia es una buena señal. Podremos acercar un poco el dorso de la mano para que lo huela. Nunca deberemos acercar nuestra mano con los dedos extendidos ya que podría tomarlo como una señal de amenaza. Si el gato vuelve a esconderse o nos bufa, retiraremos el dorso de la mano suavemente y esperaremos.

Una vez el gato se haya acercado y olfateado nuestra mano podemos intentar acariciarlo muy suavemente detrás de sus orejas, en sus mejillas, o sobre su cabeza. Podemos también poner en práctica alguna señal de calma, como entrecerrar nuestros párpados o bostezar.

Con paciencia el gato aceptará nuestras caricias, y hasta podremos darle de comer de nuestra mano y jugar con una caña. Paciencia y amor son las bases para generar confianza y logar un buen acercamiento. Si se trata de un gato feral, y se encuentra muy asustado, NO debemos tratar de acariciarlo ni agarrarlo a no ser que contemos con mucha experiencia y los elementos de control adecuados.

Con los años he puesto en práctica algunas técnicas particulares. Cuando necesito amansar a un gato feral suelo colocarme durante toda la semana una pulsera ancha de tela elástica en la muñeca para que tome mi olor. El día del encuentro con el gato la dejo junto a su plato de comida. De ese modo, durante los períodos de mi ausencia, el gato comenzará a relacionar mi olor con la comida y nuestros próximos encuentros no serán tan tensos.

Ahora, analicemos el siguiente video

 

En el siguiente video podemos ver como unas caricias insistentes provocan una reacción de tensión en el gato, la cual se manifiesta con movimientos enérgicos de su cola, y si observamos bien, el parpadeo de sus ojos y el lamido de su hocico. En el segundo caso, la mordida leve en la mano indica que el gato ya no quiere más caricias, la cual acompaña con el parpadeo de uno de sus ojos.

Estos clips fueron bajados de internet y son propiedad de sus respectivos autores. Yo los edité para acortarlos con ©Adobe Premier Pro.